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Del Tiempo a la eternidad /
De la muerte a la vida

La melodía celestial no ha perdido nota alguna por tú estar dormido

En este mundo, parece haber un estado que es lo opuesto a la vida. Tú lo llamas muerte. Es la única cosa con la que como habitantes de la tierra podemos contar. Todos tus aparentes fracasos y éxitos, tus amores, tus odios, tus pérdidas y ganancias dependen de este hecho inevitable. En un mundo de incertidumbre y caos, ésta es la única garantía que tienes –el barómetro para tu vida, el reloj que hace tic tac en las profundidades de tu mente.

En este momento, y alrededor del mundo, sigue en aumento la documentación relacionada con encuentros con la muerte. Nuestras bibliotecas y programas de televisión se encuentran llenos de innumerables reportes de personas provenientes de todos los estratos sociales, describiendo prácticamente el mismo suceso:

Una sensación de encontrarte muerto, de sentir paz y no tener dolor, mirar hacia abajo y verte pasando por un túnel que tiene al final una luz sumamente brillante y hermosa.

“La liberación de las cadenas del cuerpo físico, el ver pasar toda tu vida ante tus ojos en tan solo un momento. Tener un sentido de unidad y completo entendimiento. Encontrarte con aquellos que amas que partieron hace mucho tiempo. Una sensación de ser cuidado y amado tal como eres, libre de preguntas y juicios. Finalmente una renuencia a alejarte de dicha luz, de esta experiencia de amor indescriptible.”

¿Es esto estar cerca de la muerte? ¡Una hermosa luz, amor, unidad, entendimiento, paz y dicha!

¿Te habla esto de la muerte, el incógnito, la cosa que todos los humanos temen? La experiencia de la cual tratas de protegerte toda la vida. La meta de toda la investigación científica y médica, el poder extender la existencia humana para poder evitar este momento. Este momento ¿de qué? El momento en el que experimentas “la entrada a una esfera de luz resplandeciente en la que el tiempo y el espacio ya no existen.” Solamente cuando consideramos que la vida consiste en estar enfermo, sentir dolor, y estar solo es que podemos describir la muerte como algo tan increíble y deseable. Quizá la vida no es la condición en la que te encuentras en este momento. Quizá la vida no sea una condición en sí, y esta agradable descripción de experiencias de entrar a la muerte sean momentos de un reconocimiento de la realidad de la vida eterna.

¿No es una locura pensar que la vida consista en nacer, envejecer, perder vitalidad y al final morir?

Al momento de tu supuesto nacimiento en este mundo, ya estás muriendo. Ya el primer día empieza tu proceso de envejecimiento.

Hilas tu corto camino por medio de peligros constantes, solo y atemorizado, con la esperanza de que haya la posibilidad de que la muerte tarde un poco más en llegar a tomarte por sorpresa y desaparezcas.

Te ha llegado la hora de mirar lo que llamas la vida y lo que llamas la muerte para que te des cuenta de que has estado completamente equivocado acerca de ambas. Que el mundo en el que te encuentras ahora mismo es lo que la idea de la muerte es, que la vida es real, hermosa, íntegra y eterna. Que la muerte no es lo opuesto a la vida sino la negación de ésta, y que estas experiencias de estar cerca de la muerte son momentos en los que liberas esa idea acerca de la muerte y entras en la realidad de tu vida eterna.

Puedes estar seguro de que lo que temes no es la muerte, la cual no es otra cosa que el no poderte escapar de ti mismo. ¡Lo que te atemoriza es tu propia salvación! !Le temes a la vida! Cuando la presión de tu identidad resulta mucha para ti, colapsas bajo la gravedad de tu propia resistencia. Te encuentras volando en un túnel donde ves una hermosa tibia luz al final que te llama y te resulta familiar. Es como regresar a casa, a el lugar que sabes que perteneces, para luego regresar a este caótico mundo de soledad y muerte. La muerte, un instante de alivio del dolor de la identidad que te has adjudicado. Una distracción momentánea de la insoportable culpa por haberte construido como tal. Un momento que sigues re viviendo una y otra vez. Un momento único en medio de lo que a ti te parece una vida entera. El cual a veces estiras para que parezca durar 30, 100 años o tan solo un minuto. No importa, se trata tan solo de un instante singular. Un momento transitorio en el que dejas de negar lo que eres.

Cada día, cada minuto en cada día, cada instante en cada minuto, vuelves a revivir ese momento único en el que el tiempo del terror tomó el lugar del amor. Y así mueres cada día para volver a vivir, hasta que cruzas la brecha entre el pasado y el presente, la cual no es brecha alguna. Eso es lo que cada vida es, un supuesto intervalo del nacimiento a la muerte para regresar a la vida nuevamente, la repetición de un instante que ocurrió hace tanto tiempo que no se puede volver a vivir. Y el tiempo tan solo es la demente creencia de que lo que ya se ha terminado continúa aún estando aquí y ahora.

Ahora, si vuelves a mirar la descripción humana sobre la experiencia de acercarse a la muerte vas a poderte dar cuenta que tu identidad, la cual es lo que el mundo es, es lo que es la muerte, y que esas experiencias de acercarse a la muerte son momentos en los que te acercas al recuerdo de lo que es la vida. Y podrás comenzar a ver que la liberación de tu identidad, la cual consideras ahora como muerte, es tu liberación hacia la vida.

La vida, la cual es eterna y no cesa, la cual tu negación no afecta en absoluto. El único que se afecta por tu negación de la realidad eres tú y el único efecto que recibes es tu sufrimiento. Un efecto que no tiene causa porque tú no te creaste a ti mismo.

De manera que al ser meramente un efecto de otro efecto, solo puedes crear un reflejo de vida, un reflejo de vida que se ve como la muerte, un sufrimiento continuo el cual es interrumpido por un momento que tú llamas muerte pero que te da alivio. Un momento en el que liberas tu identidad limitada, le das una mirada a la realidad, solo para volverle a dar vida a una idea que ya estaba muerta en el momento en que la tuviste. La muerte, un momento al que puedes acercarte pero al que nunca llegas, sencillamente porque es imposible hacerlo.

Ha llegado por fin tu momento de tener la experiencia de estar cerca de la vida sin tener la necesidad de perder tu asociación corporal. Sencillamente, se trata de tu propia resurrección física. ¡Cuán simple es la salvación! No demores lo inevitable. Muere ahora mismo. Deja fallecer la idea de que la vida sea la supervivencia, la soledad y el dolor. ¡Muere para volver a nacer otra vez! Has estado en un sueño de muerte y te ha llegado el momento de despertar a la realidad de la vida eterna. “La melodía celestial no ha perdido ninguna nota porque tú estés dormido.” Existe una puerta, un túnel si lo deseas, que ha estado siempre abierto para ti para salir de este mundo de muerte y entrar a la realidad de la vida eterna.

Busca la puerta, encuéntrala. Pero antes de intentar abrirla, recuerda que nadie que desee alcanzar la verdad puede fracasar. Y ésta es la petición que haces hoy… Levanta la mano y date cuenta cuan fácil la puerta se abre con tan solo intentarlo para poder atravesarla. Hay ángeles alumbrando el camino, de manera que toda la obscuridad se desvanece, y te encuentras ante una luz tan brillante y clara que puedes entender todo lo que ves. Es posible que un corto instante de sorpresa haga que tengas una pausa antes de darte cuenta que el mundo que tienes ante ti refleja la verdad que ya conocías, y que realmente no olvidaste en tu errático caminar entre sueños.


De alguna manera en el tiempo hemos decidido que ya es suficiente
y que simplemente ya no queremos seguir siendo humanos.

17 años después de haber cometido un acto criminal, 2 prisioneros son ejecutados en Illinois en un periodo de dos horas

JOLIET, Ill (AP) –Hace casi 17 años, con un mes de diferencia, James Free y Hernando Williams cometieron actos de suicidio.

Hoy temprano, uno detrás del otro, fueron atados a una camilla de hospital, llevados a un pequeño salón en el Centro Correccional de Stateville para luego ser ejecutados con inyección letal.

Es la primera vez desde el 1952 que se ejecutan dos convictos en Illinois el mismo día, lo cual aumentó a cuatro la cantidad de presos ejecutados en el estado desde que la pena de muerte se restituyó en 1977.

El que hubieran dos ejecuciones el mismo día es meramente una coincidencia ya que es la Corte Suprema la que determina la fecha de ejecución.

Solo en otros dos estados han sido ejecutadas más de una persona en un día desde que la Corte Suprema de los EEUU permitió que se restableciera la pena capital en 1976. Tejas ejecutó dos hombres el 31 de enero. Arkansas ejecutó dos en mayo 11 y tres en agosto 5.

Free, de 41 años, fue acusado de asesinar un empleado de oficina en abril del 1978.

Williams, de 40, se había declarado culpable de secuestrar, violar y dar muerte a un instructor de parteras que mantuvo prisionero en el baúl de su auto por 36 horas en marzo del 1978.

El primero en ser ejecutado fue Free, quien fue declarado muerto a las 12:42am. Éste expuso una larga y confusa declaración, que por momentos no se pudo escuchar, en la que pedía perdón por su crimen y en la que criticaba a los medios y el proceso de pena de muerte.

Williams murió alrededor de una hora más. Los oficiales lo describieron como jovial en sus últimos momentos, pero aparentemente no hubo comentarios finales de su parte.

Se permitió la presencia a los familiares de las víctimas por medio de un circuito cerrado televisivo desde un lugar pre determinado en la prisión. Al terminar estos salieron sin hacer comentarios a la prensa.

La última cena de ambos prisioneros fue camarones en mariposa. Free también comió maíz, patatas fritas, pastel de queso y una soda. Un sacerdote católico ofició una

Decido en este momento dejar de ser un miembro de la raza humana.

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